martes, 9 de noviembre de 2010

LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN



¿QUÉ ES LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN?


No existe aun un concepto bien definido y universalmente aceptado de lo que se le llama “Sociedad de la información”, la mayoría de los autores concuerda en que alrededor de 1970 se inició un cambio en la manera en que las sociedades funcionan. Este cambio se refiere básicamente a que los medios de generación de riqueza poco a poco se están trasladando de los sectores industriales a los sectores de servicios. En otras palabras, se supone que en las sociedades modernas, la mayor parte de los empleos ya no estarán asociados a las fábricas de productos tangibles, sino a la generación, almacenamiento y procesamiento de todo tipo de información. Los sectores relacionados con las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), desempeñan un papel particularmente importante dentro de este esquema.
Tres cambios fundamentales definen la llamada “sociedad de la información”: como base, la revolución tecnológica; en segundo lugar, una reorganización profunda del sistema socioeconómico, proceso conocido como globalización; en tercer lugar, un cambio organizativo no menos profundo como es el paso de las organizaciones jerárquicas verticales a las organizaciones en red. Estos tres factores, y la interacción entre ellos, generan cambios sociales y culturales de gran envergadura.

RASGOS DE LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN

Estamos inmersos en un mundo atestado de datos, frases, signos y señales. Nuestro horizonte ha cambiado, se ha tornado en apariencia, de carácter planetario. Pero ello no importa necesariamente que estemos al tanto de todo lo que sucede en el mundo, ya que, a pesar de estar atiborrados de información no siempre sabemos su procedencia y su diversidad. Se menciona entonces el concepto de que estamos viviendo en la Sociedad de la Información. Para acercarnos a una definición de este concepto, tendremos en cuenta los rasgos distintivos que señalar el Dr. Raúl Trejo Delarbre, Investigador de la Universidad Autónoma de Méjico. Para este autor se verifican Diez rasgos de la Sociedad de la Información:
Exuberancia: Que se verifica en una apabullante y diversa cantidad de datos.
Omnipresencia: Los nuevos instrumentos de información están en todos lados, formando parte de nuestra cotidianeidad. Mientras nuestros abuelos crecieron con la radio, los jóvenes de hoy nacieron cuando la televisión satelital ya era un hecho consumado. Se comunican a través del Chat, del correo electrónico y manejan programas de navegación en la red de redes con una habilidad e innata. Esa es la Sociedad de la Información.
Irradiación: La Sociedad de la Información no tiene fronteras en cuanto al intercambio de mensajes, vía correo electrónico.
Velocidad: La comunicación, salvo fallas técnicas, se ha vuelto instantánea.
Multilateralidad / Centralidad: Si bien recibimos información de todas partes, no es menos cierto que las series y filmes más conocidos son elaborados en los Estados Unidos. Igualmente las páginas de Internet más visitadas son de origen estadounidense y, todavía, el país con más usuarios de la red de redes sigue siendo Estados Unidos.
Interactividad / Unilateralidad: A diferencia de la comunicación que ofrecen la televisión y la radio tradicionales, los nuevos instrumentos informativos admiten el doble juego de usuarios consumidores y productores de sus propios mensajes. Sin embargo esa capacidad de la Internet sigue siendo poco utilizada. La gran mayoría de sus usuarios son consumidores pasivos de los contenidos que ya existen en la Internet.
Desigualdad: La Sociedad de la Información ofrece muchos contenidos y posibilidades para acceder a la educación y al intercambio entre personas de distintos lugares del mundo, todo lo cual parecería otorgarle la posibilidad de ser el remedio a las muchas carencias que padece la humanidad. Sin embargo la Internet, igual que cualquier otro instrumento para la propagación y el intercambio de información, no resuelve por sí sola los problemas del mundo. Es más el acceso a Internet es mucho más alto entre los ciudadanos de las naciones más industrializadas que en los países pobres o incluso en los segmentos marginales de los países más desarrollados.
Heterogeneidad: En los medios contemporáneos, se multiplican no solo los espacios de creatividad , inteligencia y arte sino que también aparecen los prejuicios, abusos y otras actitudes y posiciones negativas.
Desorientación: La gran cantidad de información a la que podemos acceder puede generar dos situaciones contrarias. Por un lado promover el desarrollo social y personal. Pero también agobio y saturación para quienes recibimos o podemos encontrar millares de noticias, símbolos, declaraciones, imágenes e incitaciones de casi cualquier índole a través de los medios que conforman la sociedad de la información. Este cúmulo de datos no es necesariamente fuente de enriquecimiento cultural, sino a veces de aturdimiento personal y colectivo. No basta con saber abrir un programa sino que es necesario tener las herramientas para saber elegir.

MUNDIALIZACIÓN Y UNIFORMIDAD

Basándonos en los apuntes del sociólogo británico Anthony Giddens que relata la experiencia de una amiga suya que estudia la vida rural en África. Hace algunos años ella estaba de visita en una aldea remota en donde haría su trabajo de campo donde los habitantes de aquel caserío africano verían la cinta de Sharon Stone y Michael Douglas antes que los espectadores de las salas británicas.
Con ese ejemplo Giddens describe la globalización
Hasta hace poco las fronteras entre la dimensión local y la dimensión planetaria y entre la periferia y el centro estaban bien definidas. Ahora, de manera creciente, la expansión internacional de las industrias mediáticas ha vuelto realidad el sueño, que para algunos en más de un sentido también es desvarío. Cada vez tenemos acceso a más información, pero el apabullante caudal de datos que recibimos todo el tiempo no necesariamente nos permite entender mejor lo que ocurre en nuestro entorno inmediato y en el planeta ni comprendernos mejor a nosotros mismos. Sin lugar a dudas es un lujo y es parte de nuestro acceso a la civilización contemporánea traer a Sharon Stone (aunque sea en video) hasta la sala de nuestra casa. Pero así como podemos tener la fortuna de elegir esa cinta, los establecimientos de video en nuestros países están repletos de chatarra que consumimos con cierta sensación de aturdimiento nuestras capacidades críticas.
Una de las consecuencias apreciables de la globalización, como le consta a la amiga de Mr. Giddens, es la capacidad de esas industrias mediáticas para uniformar, al menos en algunos casos, los gustos culturales de sociedades muy diversas.
En todo el mundo vemos las mismas películas y en ocasiones también los mismos programas de televisión. Pero las naciones con tradiciones e instituciones culturales de mayor densidad cuentan con experiencia, contexto y voluntad para equilibrar con productos propios los bienes mediáticos trasnacionales.
No discutimos aquí la idea de posmodernidad que algunos, a diferencia de
Brunner, pretenden establecer como un nuevo paradigma de desparpajo individual y de opiniones ideológicas, pero sí queremos insistir en el carácter abierto a numerosas combinaciones, interpretaciones y apropiaciones que alcanza la cultura contemporánea seguramente la zona de fronteras más movedizas y de retroalimentaciones más abundantes entre los centros y las periferias.


¿CÓMO REDUCIR LA BRECHA DIGITAL?

La brecha digital no desaparecerá de inmediato. Al contrario, es altamente posible que se traduzca en diferencias dramáticas en los siguientes años
Sólo con políticas estatales la información será un bien de la sociedad y no simplemente la nueva riqueza para quienes ya son privilegiados en otros ámbitos. En la construcción de esas políticas públicas es pertinente advertir qué es y qué puede ser, con todas sus ventajas y limitaciones, la Sociedad de la Información.

¿CÓMO SE PUEDE IMPULSAR LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN?

Se puede impulsar de diferentes maneras, debemos partir desde todos los niveles de la educación, desde el más básico hasta el más avanzado y además incentivar a la empresas públicas y privadas para nazca un ambiente creativo, competitivo, y a la vez solidario para impulsar el desarrollo de todos los que conformamos la sociedad.
Esto debemos realizarlo dentro de un campo donde se pueda comartir información y recursos, ya sea por foros, por blogs, etc.

¿CÓMO AFECTA LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN A LA ECONOMÍA?

La sociedad de la informacion afecta de la siguiente manera a la economía. La nueva economía se sustenta sobre tres pilares básicos: la información, la globalización y la organización en red. En primer lugar, la economía “añade valor, genera productividad e incrementa la competitividad a partir de la información y el conocimiento, esencialmente a partir de la capacidad de acceder a la información y de procesarla en tiempo real. En segundo lugar, la economía está globalizada en el sentido de que “las actividades centrales y estratégicas funcionan en tiempo real como una unidad a escala planetaria, con todo lo que ello implica de capacidad tecnológica, organización y desregulación para la libre circulación global de personas y mercancías. En tercer lugar, las empresas están organizadas en redes no fijas, sino que se montan o desmontan en torno a proyectos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario